Blog del grupo musical Los Sabalos. Con todas sus actividades actualizadas, mas noticias culturales y educativas referentes a Argentina, Cuba y Latinoamerica.

8 de agosto de 2007

Familia Valera Miranda

La Familia Valera Miranda, en la Casa de la trova de Santiago de Cuba, en compañia de Compay Segundo, Eliades Ochoa, Pío Leyva, entre otros. Una joya para disfrutar...

7 de agosto de 2007

Eliades Ochoa, el Nengón en Palmas y Cañas.

Aqui vemos a Eliades Ochoa, en el legendario programa "Palmas y cañas", tocando el Nengón, junto al grupo Diógenes y su changüí Santiago. Podemos tambien ver al instrumento denominado Botijuela, (en este caso reemplazando al contrabajo). Es una especie de vasija de barro hueca, con un orificio por el cual se sopla y se emite el sonido, dandole la particular caracterisitica sonora. Antiguamente, antes de que aparezca el Contrabajo, en los ensambles soneros de principios del sigloXX, este instrumento era el que aportaba los registros bajos y el tumbao. De las lineas melodicas de este instrumento, asi como la marimbula y la tumbandera, es de donde se basaron los contrabajistas para interpretar los tumbados.

5 de agosto de 2007

Ciro y Cueto, explicando la historia del trio Matamoros.

Aqui vemos a Cueto y Ciro, integrantes del trio Matamoros, explicando la historia del Trio. Un documento historico, para llorar de emoción....!

4 de agosto de 2007

Septeto Nacional tocando Echale Salsita.

El Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, es fundamental en la historia del género. Aqui lo vemos interpretando su exitoso Echale salsita. Tambien podemos ver al cantante Carlos Embale, tocando la clave.

15 de abril de 2007

LOS SABALOS EN EL FESTIVAL DE SEPTETOS, LA HABANA, CUBA 2006.

En la casa de José Martí, héroe de la indepen-
dencia latinoamericana.


Cierre del XI Festival de Septetos Tradicionales Ignacio Piñeiro,
junto a Matamoros en el Teatro América.

Junto a Septeto Matamoros en "Al diablo tun tun".


LA HABANA - CUBA - JULIO/2006

28 de marzo de 2007

LOS SABALOS - son tradicional cubano



Los Sábalos es una agrupación constituida en Buenos Aires, Argentina, en el verano de 2001 para cultivar y difundir el género más tradicional de la música popular cubana: el Son. Apadrinados por el prestigioso Septeto Matamoros de Cuba, Los Sábalos tocan con el objetivo de difundir esta música, en un recorrido que va desde sus fabulosos orígenes, hasta el reconocimiento universal que el género tiene actualmente.

En reconocimiento a su labor artística, Los Sábalos es la primera agrupación latinoamericana en participar, en julio de 2006, del XI Festival Nacional de Septetos “Ignacio Piñeiro”, que se realiza todos los años en la ciudad de La Habana, Cuba.

Los instrumentos que componen el ensamble son el Cuatro Cubano (Guitarra de caja chica, derivada de la Bandurria y el Laúd, con cuatro pares de cuerdas, de ahí su denominación). El sonido particular de este instrumento es fundamental para la interpretación del género, al igual que la Guitarra , el Contrabajo (Sucesor de la Marímbula y la Botijuela), el Bongó, las Maracas, la Clave más las Tumbadoras. El son propone como forma de canto -al igual que el bolero y la trova- dúo de voces a terceras y sextas.

A lo largo de su trayectoria, en estos seis años, Los Sábalos se han presentado en más de cuatrocientas oportunidades en diferentes escenarios de Argentina y Sudamérica, lo cual refleja el compromiso asumido por la difusión del género.

26 de marzo de 2007

CHAN CHAN (Francisco Repilado)


Intro: Dm – F - Gm – A7 } x 2
Dm F
De Alto Cedro voy para Marcané
Gm A7
llego a Cueto voy para Mayarí.
------ o -------
Repite Intro
------ o -------
Repite A1
------- o -------

Dm F
El cariño que te tengo ,
Gm A7
yo no lo puedo negar,
Dm F
se me sale la babita,
Gm A7
y no lo puedo evitar.
-------- o -------
Repite Intro
-------- o -------

Dm F
Cuando Juanica y Chan Chan,
Gm A7
en el mar cernían arena
Dm F
como sacudía el jibe,
Gm A7
a Chan Chan le daba pena.
--------- o -------
Repite Intro
--------- o -------
A4
Dm F
Limpia el camino de pajas,
Gm A7
que yo me quiero sentar,
Dm F
En aquel tronco que veo,
Gm A7
y así no puedo llegar.
-------- o --------
Repite Intro
-------- o --------
Repite A1
-------- o --------
A5
Compay , Compay!
-------- o --------
A6
Chan, Chan , Chan Chan , hacía así! X 4
-------- o --------
Repite A1 / Final

25 de marzo de 2007

LA CANCIÓN DEL BONGÓ - Nicolás Guillén


Esta es la canción del bongó:
—Aquí el que más fino sea,
responde, si llamo yo.
Unos dicen: Ahora mismo,
otros dicen: Allá voy.
Pero mi repique bronco,
pero mi profunda voz,
convoca al negro y al blanco,
que bailan el mismo son,
cueripardos y almiprietos
más de sangre que de sol,
pues quien por fuera no es de noche,
por dentro ya oscureció.
Aquí el que más fino sea,
responde, si llamo yo.

En esta tierra, mulata
de africano y español
(Santa Bárbara de un lado,
del otro lado, Changó),
siempre falta algún abuelo,
cuando no sobra algún Don
y hay títulos de Castilla
con parientes en Bondó:
Vale más callarse, amigos,
y no menear la cuestión,
porque venimos de lejos,
y andamos de dos en dos.
Aquí el que más fino sea,
responde si llamo yo.

Habrá quién llegue a insultarme,
pero no de corazón;
habrá quién me escupa en público,
cuando a solas me besó...
A ése, le digo:
—Compadre,
ya me pedirás perdón,
ya comerás de mi ajiaco,
ya me darás la razón,
ya me golpearás el cuero,
ya bailarás a mi voz,
ya pasearemos del brazo,
ya estarás donde yo estoy:
ya vendrás de abajo arriba,
¡que aquí el más alto soy yo!

14 de septiembre de 2006

LOS SABALOS



Los Sábalos es una agrupación constituida en Buenos Aires, Argentina, en el verano de 2001, para cultivar y difundir el género más tradicional de la música popular cubana: el Son. Apadrinados por el prestigioso Septeto Matamoros de Cuba, Los Sábalos tocan con el objetivo de difundir ésta música, en un recorrido que va desde sus fabulosos orígenes, hasta el reconocimiento universal que el género tiene actualmente.

Los instrumentos que componen el ensamble son el Cuatro Cubano (Guitarra de caja chica, derivada de la Bandurria y el Laúd, con cuatro pares de cuerdas, de ahí su denominación). El sonido particular de este instrumento es fundamental para la interpretación del género, al igual que la Guitarra , el Contrabajo (Sucesor de la Marímbula y la Botijuela), el Bongó, las Maracas, la Clave ,las Tumbadoras , y la Trompeta. El son propone como forma de canto –al igual que el bolero y la trova- dúo de voces a terceras y sextas.

A lo largo de su trayectoria, en estos ocho años, Los Sábalos se han presentado en más de setecientas oportunidades en diferentes escenarios de Argentina y Latinoamérica, lo cual refleja el compromiso asumido por la difusión del género.

En 2004, editan su primer disco: “CLÁSICOS DE CUBA”, grabado en la sala AB del Centro Cultural San Martin, siendo este el primer disco de son editado en Argentina.

En 2005 participaron del V Foro Social Mundial, desarrollado en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, compartiendo escenarios con grupos de diferentes partes del mundo, como Marruecos, Cuba, Brasil, entre otros.

En 2006 viajaron a Cuba, para participar del XI Festival Nacional de Septetos “Ignacio Piñeiro”, máximo festival del género, representando a nuestro país, siendo asimismo, el primer y único grupo de Sudamérica en participar del Festival.

En 2008 se presentaron en el marco del ciclo “Bares Notables “, organizado por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, siendo seleccionados en concurso, por el jurado presidido por la sra. Susana Rinaldi .

En 2009, editan su segundo disco: “ENTRE HERMANOS”, con la participación de músicos del Septeto Matamoros, y del grupo Genaro y su sasón completo.

El repertorio de Los Sábalos está basado en el repertorio tradicional de los Septetos, o sea sones, guarachas, boleros, guajiras, danzones, congas, rumbas y canciones de la vieja trova. Es un compendio del repertorio de los Septetos Cubanos.

CUANDO EL RIO SUENA...MÚSICA TRAE .
por Juan Carlos Rivera


Pequeños avatares de un sexteto que ha hecho de su existencia artística una razón de homenaje ferviente a la divulgación del son tradicional cubano.

Dice un viejo adagio popular español: “cuando el río sueña, es porque aguas trae”. Y es que estos artistas, llegados de la provincia de Entre Ríos, en Argentina y La Habana, Cuba se encargan todos los días con su quehacer musical, al frente del sexteto “Los Sábalos” de confirmar el viejo proverbio.
Comenzaron allá por el verano del año 2001, cuando decidieron juntarse un grupo de amigos con inquietudes musicales, de la provincia de Entre Ríos, la mayoría y comenzaron a hacer música popular folclórica latinoamericana, de Argentina, Brasil, algunas cumbias colombianas, algunos intentos de hacer sones cubanos y empezaron a compilar y escuchar mucha música tradicional, proveniente de esas regiones. De esa manera fueron armando el grupo y definiendo sus verdaderas inquietudes interpretativas, poniendo énfasis, sobre todo, en la parte instrumental.


Un sexteto de “cinco”

Cuando buscaban el nombre para el septeto, con el que querían homenajear a la provincia entrerriana, se les ocurrió llamarle “Los Sábalos”, como un pez muy consumido y pescado comercial y artesanalmente entre todas las poblaciones oriundas y aledañas de los estuarios del Río de La Plata y muy gustado por los habitantes de la provincia de Entre Ríos.
“Un buen día, en el año 2003, 2004 – comenta – Martín Halliburton, uno de los integrantes del grupo que toca el bongó y las tumbadoras, conocimos al prestigioso grupo de música tradicional cubana: “Septeto Matamoros”, que estaba de gira por nuestro país y a partir de ese momento decidimos que eso era lo que queríamos hacer: interpretar el son tradicional cubano. Les mostramos una grabación de uno de nuestros ensayos y resultó ser que hacíamos casi, sin saberlo, el mismo repertorio, que hacían ellos y nos ofrecieron apadrinarnos. Ellos venían de gira por dos meses a nuestro país y nos propusieron solidariamente pasarnos sus conocimientos musicales en la interpretación de los instrumentos, en el sentido del ritmo, los timbres y armonías, los coros, montunos y solos más autóctonos de la región oriental de isla caribeña, en la interpretación de ese género, que tiene un origen afro-caribeño-mestizo. Y las jornadas de ensayos, descargas conjuntas, montaje de voces y aprendizajes fueron muy provechosas”, cuenta nuestro interlocutor.

Para el alma divertir

Ignacio Piñeiro, el fundador, compositor e interprete originario del famoso grupo cubano: “Sexteto Nacional” solía decir: “El son es lo más sublime para el alma divertir, se debiera de morir quien por bueno no lo estime”. Y aunque era muy drástico en su propuesta, no le faltó razón al enaltecer un género que estaría asociado al porvenir y desarrollo de la música popular cubana. Los orígenes del son se remontan al siglo XIX, en el oriente cubano y ese ritmo, posteriormente, fue la cuna, la síntesis y el crisol de la música insular cubana. Sus raíces se remontan a las tonadas, cantos, lamentos y ritmos traídos a la isla caribeña por más de cien tribus africanas, que fueron sacadas a la fuerza por los españoles, en la etapa de la colonización despiadada con el fin de esclavizarles en las plantaciones de caña de azúcar, muchas fueron exterminadas literalmente pero sus ritmos quedaron y fueron transmitidos como cultura de la resistencia, de generación en generación.

De esa manera, cuentan que de una caja de bacalao con un brazo de madera cimarrona de los bosques cubanos y tres pares de cuerdas de curricán nació el tres, hoy primo de honor de la guitarra española e instrumento basal para interpretar el gustoso son; del fruto seco de la güira, con ranuras en su dura corteza se obtuvo la percusión hoy conocida como güiro; el bongó, clave en la instrumentación y armonía sonera se alcanzó de dos troncos ahuecados atados y tapados por uno de sus lados con la piel de un chivo, tensado al fuego... Pero el son no se quedó quieto y jiribilloso, saltó patios y conventillos de Santiago de Cuba, en la región oriental, y llegó a La Habana, la capital cubana, donde se estilizó, popularizó e internacionalizó, teniendo entre sus guías maestros a Ignacio Piñeiro, quien fundó el sexteto, en la década del 30, más exactamente en 1927, con casi cuarenta años de edad. En esos inicios dicho grupo tuvo como escenarios los tradicionales barrios obreros de Jesús María y Pueblo Nuevo y después alcanzó fama y relieve en Latinoamérica. El sexteto pronto derivó en septeto al incorporarle una trompeta, que le daría la gracia y la armonía que precisaba el género para llamar más la atención de los bailadores y terminar convirtiéndose en un suceso musical. Así el son, con sus estribillos, solos, claves y montunos terminó irrumpiendo en la música cubana y marcando un estilo propio, la diferencia necesaria para hacer escuela con obras como: “Cuatro palomas”; “Suavecito”; “Échale salsita”; “No juegues con los santos”, etc, todas de la autoría de Ignacio Piñeiro y Miguel Matamoros, otro de los integrantes de aquella agrupación-escuela.

De vuelta a “Los Sábalos”

Después de aquel enjundioso encuentro entre el “Septeto Matamoros” y “Los Sábalos” el formato tìmbrico y armónico del grupo cambió y según confesiones de los músicos entrerrianos “de lo que nosotros creíamos que era son tradicional cubano a lo que realmente comenzamos a tocar después de aquellas jornadas de aprendizaje e intercambios musicales había una diferencia bastante grande”.

Lo del deseo e interés de interpretar música cubana les llegó a los chicos de “Los Sábalos” por lados distintos, pero todo termina de cerrar después de la salida del primer disco de “Buena Vista Social Club”, este suceso musical internacional los acercó aún más a la investigación de las grandes leyendas de ese género. A raíz de ese fenómeno cultural se comenzaron a editar y a darse a conocer toda una serie de interpretaciones del son tradicional cubano, se produce una especie de revival, de resurgir de esa música olvidada y hasta los propios cubanos empiezan a conocer a sus músicos originándose un furor y un interés musical por ese género nunca visto, ni en los mismos comienzos del son.

“Los Sábalos”, a partir de ese instante, no dejan de hacer presentaciones y espectáculos de son tradicional cubano sistemáticamente en diferentes escenarios de argentina y países limítrofes y se proponen poner énfasis en la instrumentación, respetando el género y sus raíces, lo cual refleja el compromiso asumido en la difusión de ese género. En ese momento, llegaron incluso a hacer presentaciones en Brasil, participando del Foro Social Mundial, realizado en Puerto Alegre, en el año 2005 y cuando volvieron hicieron una pequeña reestructuración del formato del grupo debido a la salida de varios músicos producto de un desgaste interno e intereses dispares, en lo musical, y comenzaron una nueva etapa, que dura hasta la actualidad. A partir de ese momento se incorpora un trompetista, de nacionalidad cubana, estudiante de un conservatorio en Buenos Aires, completando el esquema del sexteto por los instrumentos que suenan.

En reconocimiento a su labor artística y al trabajo de difusión musical de ese género en Sudamérica, “Los Sábalos” fueron invitados a participar del IX Festival Nacional de Septetos “Ignacio Piñeiro”, que se realiza todos los años en la ciudad de La Habana, Cuba, donde compartieron escenarios con las agrupaciones mas importantes de la música tradicional cubana y se presentaron en el Teatro “América”, de La Habana, en el cierre del festival, junto al Septeto Habanero, al Septeto Matamoros, a la Tanda de Guaracheros, Félix Baloy, Eugenio Rodríguez (“el Raspa”), Orestes Macias y Pichi Valdez, entre otros destacados valores musicales de la isla. Durante su estadía en la Habana se presentaron, además, en el centro nocturno el “Diablo Tun Tun”, junto a Mongo Rives y su tumbita criolla y el “Septeto Matamoros” y en la famosa “Taberna del Benny” acompañados del “Septeto Típico de Sones” y sus padrinos y mentores: el “Septeto Matamoros”.

Actualmente, “Los Sábalos” están compuestos musicalmente por el clásico esquema del son cubano: un “cuatro”, que es una guitarra de caja chica, derivada de la bandurria y el laúd, con cuatro pares de cuerdas, de ahí su denominación; una guitarra; el contrabajo (sucesor de la marímbula y la botijuela); el bongó, las maracas y la trompeta cubana, proveniente de las armonías de la música que aún se toca en los solares y conventillos habaneros y santiagueros; la clave y las tumbadoras. Dicho ensamble presenta un montaje vocal de dúos de voces a terceras y sextas.

En el año 2003 graban su primer disco, titulado: “Clásicos de Cuba”, que ya está agotado en las tiendas discográficas y en el 2006 realizan su segundo CD, que denominaron: “Hermanos”, con músicos invitados del “Septeto Matamoros”, de Cuba; un material que está aún en etapa de mezcla y edición, casi listo para salir a la venta. Dicho proyecto, más tradicional y apegado a la raíz del son, incluye canciones clásicas del grupo inicial de Miguel Matamoros, como: “La mujer de Antonio”; “Juramento”; el conocido “Chan Chan”, entre otros clásicos del son.

Entre los sueños actuales de sus integrantes, sobresale no sólo la salida del disco, sino también la posibilidad de hacer una gira, a finales de año, por España e Italia, llevando el son tradicional cubano a algunos festivales de música étnica y realizar presentaciones en alguna salseras y discotecas de esas naciones, donde se baila y enseña música cubana y tango.

El grupo está integrado por: Gustavo Kriger Anselmi, /voz prima y cuatro criollo); Martín Carrere, (contrabajo y coros); Martín Halliburton, (bongó, tumbadoras y coros); Javier Ortuño, (guitarra y voz segunda) y Carlos Daniel Rivera Suárez; (trompeta, maracas y coros).